Este libro me lo crucé tantas veces que parecía perseguirme. Lo vi en librerías, en redes, en mesas de amigas, en TikTok, en cafés… Y por si fuera poco, muchísima gente me lo había recomendado con entusiasmo. Así que al final me rendí a la corriente (nunca mejor dicho) y me lancé de lleno a Blackwater. La Riada, el primer volumen de una saga que ha renacido como fenómeno editorial décadas después de publicarse.
¿La conclusión? Entiendo perfectamente por qué está todo el mundo hablando de él. Tiene una atmósfera única, inquietante y fascinante. Me atrapó sin darme cuenta, y ahora estoy enganchada al universo de los Caskey.
Un río desbordado, una mujer misteriosa y un pueblo lleno de secretos
La historia arranca con una riada devastadora que arrastra más que agua: arrastra secretos, cadáveres y, sobre todo, la aparición de una mujer extraña llamada Elinor, que parece no encajar… o encajar demasiado bien.
Ambientado en un pequeño pueblo del sur de Estados Unidos en 1919, este libro mezcla drama familiar, intriga gótica, tensiones sociales y un toque de misterio sobrenatural, todo envuelto en un estilo narrativo que se lee con una agilidad pasmosa.
Lo más impactante no es solo lo que ocurre, sino cómo te envuelve poco a poco con su atmósfera húmeda, opresiva y casi hipnótica. Elinor es un personaje de los que no se olvidan, y todo lo que rodea a la familia Caskey promete capítulos de secretos que apenas están empezando.
Mi opinión personal sobre Blackwater
Tenía las expectativas muy altas, y aún así, me ha sorprendido. Es de esos libros que no necesitan gritar para imponerse. La historia avanza con elegancia, sin prisa, pero con una tensión constante que te mantiene pegada. Hay algo inquietante en cada escena, incluso en las más tranquilas.
Me ha fascinado la ambientación: el sur profundo, con ese calor sofocante, el olor a río, los silencios cargados, las miradas entre líneas… Todo está muy bien construido y se nota que McDowell sabía lo que hacía.
Y lo mejor es que, aunque es una saga, este primer libro ya deja claro que hay mucho por descubrir y que las cosas no son lo que parecen. El estilo de narración breve (fue publicado originalmente como serie) hace que se lea rapidísimo, pero que cada capítulo pese.
- Ambientación gótica y envolvente.
- Lectura adictiva con capítulos cortos.
- Elinor, un personaje inquietante y fascinante.
- Mezcla perfecta entre drama familiar y misterio.
- Es solo el inicio: no esperes respuestas inmediatas.
- Algunos personajes quedan aún por desarrollar.
- Requiere seguir la saga completa para comprender todo.
- Su ritmo pausado puede no gustar a lectoras impacientes.
¿Recomendaría Blackwater. La Riada?
Sí, muchísimo. Si llevas tiempo viéndolo por todas partes y aún no te has animado, te entiendo perfectamente. A mí me pasaba lo mismo. Pero ahora que lo he leído, puedo decir que el hype está más que justificado.
Es ideal para quienes disfrutan del gótico sureño, los secretos familiares, los personajes ambiguos y las historias que avanzan despacio pero se te meten bajo la piel. Si te gustan las sagas con misterio contenido y atmósfera cargada… no lo dudes: empieza por aquí.
Y si te atrapa Elinor tanto como a mí, te va a alegrar saber que el resto de la saga ya está disponible para seguir leyendo sin freno.

Apasionada del mundo de los libros, especialmente de la fantasía.
En cada reseña comparto mi amor por las historias que transportan, inspiran y hacen soñar a los lectores.
