¿Recomendaría La Buena muerte?

Hay libros que te atrapan por la historia y otros que te atrapan por lo que te hacen sentir. En el caso de La buena muerte, de Javier Arribas, me pasó lo segundo. No es una novela cómoda ni pretende serlo. Es una historia inquietante, oscura, que te obliga a mirar al abismo… y a preguntarte si de verdad estás tan lejos de él.

Me acerqué a este libro sin saber exactamente qué esperar, y lo terminé con una mezcla de incomodidad y fascinación. Es un thriller psicológico que no se apoya en grandes giros o persecuciones trepidantes, sino en el desasosiego constante, en lo cotidiano que se vuelve perturbador. Y eso, sinceramente, me ha encantado.

¿De qué trata La buena muerte?

La novela gira en torno a una serie de asesinatos que, desde fuera, podrían parecer casos más dentro de un expediente policial. Pero nada es lo que parece. A través de un protagonista muy peculiar (y por momentos inquietante), Javier Arribas nos mete de lleno en una mente marcada por una lógica que no es la nuestra, en un mundo en el que el mal no grita… susurra.

No quiero contar más de la cuenta, porque esta historia se disfruta precisamente descubriendo poco a poco los matices, las grietas en los personajes, los motivos que no siempre son fáciles de aceptar. Lo que sí puedo decir es que aquí no hay buenos ni malos al uso: hay personas. Personas rotas, vulnerables, peligrosas… y terriblemente humanas.

Mi opinión personal sobre La buena muerte

Me ha sorprendido. Me ha inquietado. Me ha removido. Y eso no lo consigue cualquier libro. Lo mejor de esta novela es que no te lo da todo masticado: te obliga a pensar, a interpretar, a hacerte preguntas incómodas.

El ritmo es pausado pero tenso. No hay acción constante, pero sí una sensación de amenaza que flota en cada página. La narración es sobria, directa, pero cargada de intención. Javier Arribas no necesita adornos para golpear con fuerza. Y eso, en un thriller psicológico, me parece un acierto brutal.

Lo único que podría echarse en falta es más profundidad en algunos personajes secundarios. A veces me quedé con ganas de entender más allá del protagonista. Pero al mismo tiempo, entiendo que esa mirada tan centrada en él es lo que da fuerza a la historia.

Pros
  • Atmosfera psicológica inquietante y bien lograda.
  • Narración sobria y efectiva, sin excesos.
  • Plantea dilemas morales reales y perturbadores.
  • Protagonista complejo y original.
Cons
  • Ritmo pausado, no apto si buscas acción rápida.
  • Algunos secundarios podrían estar más desarrollados.
  • Puede resultar incómodo o denso para lectoras sensibles.
  • No es una lectura "ligera" ni para todos los públicos.

¿Recomendaría La buena muerte?

Sí, pero no para cualquiera. La buena muerte es una novela para quienes disfrutan de los libros que incomodan, que remueven, que te dejan pensando una vez cerrada la última página. Si te gustan los thrillers psicológicos sin artificios, los personajes grises y los temas que bordean la ética y la moral… este libro es una apuesta segura.

Ahora bien, si prefieres historias con ritmo acelerado, giros constantes y un final cerrado y tranquilizador, quizá no sea tu tipo de lectura. Aquí la tensión no viene del “qué va a pasar”, sino del “¿por qué está pasando esto?” Y esa diferencia lo cambia todo.

En resumen: lo recomendaría con matices. No es para todo el mundo, pero si conectas con su propuesta, te aseguro que no lo vas a olvidar fácilmente.

Y si quieres seguir explorando thrillers que te lleven a rincones oscuros de la mente humana, te recomiendo también leer mi opinión sobre El Paciente de Juan Gómez-Jurado. Otra historia que juega con los límites de lo moral y lo humano.

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