A veces uno se acerca a un libro esperando una historia y se encuentra con un espejo. Amada Carlota, de Marta Robles, me ha conmovido más de lo que pensaba. Lo elegí por curiosidad, atraída por su título elegante y nostálgico, y lo terminé con esa sensación extraña de haber leído algo que te toca por dentro.
Es un libro íntimo, honesto, poético, que no tiene prisa pero tampoco se detiene. Una carta de amor, de pérdida y de búsqueda personal, escrita con un lenguaje cuidado y lleno de emoción. No es una lectura para devorar con ansia, sino para saborear poco a poco, como quien hojea recuerdos.
Cuando una carta se convierte en revelación
La historia gira en torno a una narradora que le escribe a su madre, Carlota, desde un lugar de reflexión profunda. A través de esa carta, se abre una conversación silenciosa donde afloran heridas familiares, silencios incómodos, decisiones nunca contadas y un amor que sigue latiendo, incluso desde el dolor.
Es un relato sobre el duelo, la maternidad, la culpa y la reconciliación con el pasado, pero también es una reivindicación de la palabra escrita como forma de sanar. No hay grandes giros ni acción trepidante, pero sí una intensidad emocional que acompaña de principio a fin.
La narradora no busca respuestas, sino entender el vínculo que las une, incluso cuando ya no pueden hablarse. Y esa intimidad se convierte en una lectura profundamente humana.
Mi opinión personal sobre Amada Carlota
Me ha gustado mucho. Tiene una fuerza suave, de esas que no gritan pero permanecen. Marta Robles escribe con sensibilidad, sin caer en sentimentalismos, pero con una claridad emocional que cala. Es una historia que puede resonar mucho dependiendo de tu momento vital.
Lo he sentido muy personal, incluso sin identificarme del todo con la protagonista. Porque habla de relaciones madre-hija, de lo que no se dice a tiempo, de lo que nos callamos y después pesa. Y ese tipo de historias tienen una belleza delicada, pero también punzante.
No es una lectura para todo el mundo: si buscas evasión o entretenimiento, puede parecerte demasiado introspectivo. Pero si te gustan las historias sinceras, que no se esconden del dolor ni del amor, entonces Amada Carlota merece un hueco en tu estantería emocional.
- Narrativa emotiva y profundamente personal.
- Estilo literario cuidado, maduro y elegante.
- Reflexión sobre vínculos familiares complejos.
- Ideal para lectoras que disfrutan del tono epistolar.
- Muy introspectiva: no es una novela de acción.
- Requiere una lectura lenta y atenta.
- Puede no conectar si buscas una trama externa.
- Su tono melancólico puede no gustar a todo el mundo.
¿Recomendaría Amada Carlota?
Sí, con mucho cariño. Es uno de esos libros que no se recomiendan “a la ligera”, porque necesita una lectora dispuesta a mirar hacia adentro. Pero si lo lees en el momento adecuado, te puede acompañar de una forma preciosa.
Ideal para quienes disfrutan de las historias íntimas, de la literatura que no necesita fuegos artificiales para emocionar, y de los libros que parecen hablarte al oído.
Y si te ha gustado este tipo de narrativa emocional, también puedes leer mi opinión sobre La buena muerte, otro libro en el que la fragilidad humana y la introspección son parte esencial del relato.

Apasionada del mundo de los libros, especialmente de la fantasía.
En cada reseña comparto mi amor por las historias que transportan, inspiran y hacen soñar a los lectores.
