| Género | Otros |
| Páginas | 198 |
| Publicación | 2007 |
Es difícil no haber oído hablar de El secreto, de Rhonda Byrne, uno de los libros de autoayuda más vendidos y comentados de las últimas décadas. Yo me acerqué a él con la mente abierta, con ganas de ver qué tenía de especial esa famosa «ley de la atracción» de la que todo el mundo habla. Y te voy a ser honesta desde ya: no acabó de convencerme. Si buscas opiniones sinceras antes de leerlo, te cuento qué me pareció.
Qué promete la famosa ley de la atracción
El secreto se basa en una idea central: la llamada ley de la atracción. Según Rhonda Byrne, nuestros pensamientos funcionan como un imán, de modo que el pensamiento positivo atrae circunstancias positivas a nuestra vida, y el negativo, lo contrario. El libro lo resume en un proceso de tres pasos: pedir, creer y recibir.
A lo largo de sus capítulos, la autora aplica ese principio a distintas áreas: el dinero, la salud, las relaciones y el bienestar personal, apoyándose en testimonios y citas de diversos autores. La promesa de fondo es que, cambiando tu forma de pensar, puedes cambiar tu realidad y atraer aquello que deseas.
Es, en esencia, un libro de crecimiento personal con un mensaje muy motivador y optimista, aunque también muy discutido, que ha vendido millones de ejemplares en todo el mundo y que arrastra tanto a defensores entusiastas como a críticos muy severos.
Mi opinión personal y lo que no me convenció
Voy a ser sincera contigo: no me gustó ese punto de culpabilizar. Y ese fue mi mayor pero con el libro. La idea de que atraemos lo que pensamos suena bonita cuando hablamos de conseguir cosas buenas, pero tiene una cara mucho más incómoda: si todo lo que te pasa es culpa de tus pensamientos, entonces quien enferma, quien sufre o quien no logra sus metas… ¿es porque no pensó bien? Ese planteamiento me chirrió bastante.
Entiendo el valor del pensamiento positivo y del optimismo, y creo que ahí el libro tiene algo aprovechable: mantener una actitud abierta y esperanzadora ayuda, sin duda. Pero de ahí a prometer que solo con la mente puedes atraer dinero o curarte hay un salto que no me convenció nada. Me faltó fundamento y me sobró esa sensación de fórmula mágica.
En resumen, no fue una lectura que me llenara. Reconozco que puede resultar inspirador para algunas personas en ciertos momentos, pero a mí ese enfoque de «todo depende de tu actitud» se me quedó corto y, por momentos, hasta injusto.
Pros y Cons de El secreto
Antes de la tabla, te resumo cómo lo viví: un libro con un mensaje motivador que puede inspirar a quien busque un empujón de optimismo, pero con un enfoque que a mí me resultó simplista y con ese punto de culpabilizar que no comparto. Aquí lo tienes de un vistazo:
- Mensaje motivador y optimista
- Lenguaje sencillo y fácil de leer
- Invita a cuidar la actitud ante la vida
- La idea de "atraer" todo culpabiliza al que sufre
- Le falta fundamento, promete casi como fórmula mágica
- Repite mucho la misma idea a lo largo del libro
¿Recomendaría El secreto?
Con matices. Si estás en un momento en el que buscas un empujón de optimismo y te apetece un mensaje motivador sin más pretensiones, puede que te aporte algo. Hay quien lo lee y se siente inspirado para cuidar su actitud, y eso no está mal.
Pero, siendo honesta, a mí no me convenció. Ese enfoque de que atraemos todo lo que nos pasa me parece simplista y, sobre todo, injusto con quien atraviesa dificultades reales que no dependen de su forma de pensar. Así que lo recomendaría solo a quien busque motivación ligera, y con el filtro puesto: el optimismo ayuda, pero la vida es bastante más compleja que pedir, creer y recibir.
Si prefieres el crecimiento personal desde un enfoque más sereno y con fundamento, quizá te encaje más mi opinión sobre Ikigai, que habla de propósito y bienestar desde la experiencia real.
¿Buscas una lectura que te aporte algo distinto? Echa un vistazo a nuestro test de Qué puedo leer.

Apasionada del mundo de los libros, especialmente de la fantasía.
En cada reseña comparto mi amor por las historias que transportan, inspiran y hacen soñar a los lectores.



