Sabía que con Santiago Posteguillo no iba a encontrar una historia ligera, pero sí una que me agarrase por dentro y no me soltara en días. Tenía muchas expectativas con Yo, Julia, y no solo se han cumplido… es que han sido superadas. Esta no es solo una novela histórica romana. Es un viaje a una época convulsa, brutal, fascinante, a través de los ojos de una mujer tan ambiciosa como brillante.
Me ha atrapado desde el primer capítulo, y aunque no tiene acción en cada página, la tensión política y la lucha por el poder se sienten como una constante. Julia Domna, la protagonista, no es un personaje más del Imperio: es la arquitecta en la sombra de una de las etapas más determinantes de Roma.
¿De qué trata Yo, Julia?
La historia comienza en el año 192 d.C., cuando Roma está envuelta en una red de traiciones, asesinatos y juegos políticos. En medio de ese caos surge Julia Domna, una mujer siria casada con Septimio Severo, un militar ambicioso que busca hacerse con el control del imperio. Pero lejos de ser una esposa pasiva, Julia demuestra que su mente es su arma más poderosa.
Lo que hace fascinante esta novela es que Posteguillo no se centra solo en batallas o emperadores, sino en el juego silencioso de la estrategia, en cómo una mujer, en un mundo de hombres, logra posicionarse como figura clave en la historia de Roma. No estamos ante una historia de amor, ni siquiera de guerra. Es una historia de inteligencia, visión política y supervivencia.
Posteguillo narra con precisión histórica pero sin caer en lo académico. Hay ritmo, hay intriga, hay pasión por la historia… y todo desde una narrativa que no abruma, sino que atrapa.
Mi opinión personal sobre Yo, Julia
Leer Yo, Julia ha sido como entrar en los pasillos del poder del Imperio Romano sin moverte del sofá. Me ha encantado cómo Posteguillo combina rigor histórico con una narración casi cinematográfica, en la que puedes ver a Julia moviendo hilos en silencio, calculando cada paso, sin levantar sospechas.
Uno de los mayores aciertos es la forma en que humaniza a Julia sin idealizarla. Es una mujer compleja, con luces y sombras, capaz de amar, manipular, inspirar miedo y admiración. No busca caer bien, y eso la hace aún más real.
Hay momentos en los que el ritmo puede sentirse más pausado, especialmente si no estás acostumbrada a la novela histórica, pero en mi caso eso no ha sido un problema. Cada capítulo es como una pieza más del rompecabezas, y merece la pena.
- Personaje femenino poderoso y muy bien construido.
- Narrativa envolvente, rica en detalles pero accesible.
- Gran reconstrucción histórica del Imperio Romano.
- Estilo cuidado, casi cinematográfico.
- El ritmo puede ser lento en algunos tramos si buscas acción constante.
- No es una lectura ligera, exige atención.
- Algunos nombres y tramas secundarias pueden ser difíciles de seguir.
- Puede no enganchar si no te interesa el contexto político romano.
¿Recomendaría Yo, Julia?
Sí. Lo recomiendo muchísimo. Especialmente si te apasiona la historia romana, las novelas donde el poder se juega con inteligencia, y los personajes femeninos que no necesitan levantar la voz para dominar la sala. Si buscas una lectura que te haga pensar, que te atrape poco a poco y que te deje reflexionando sobre el poder, la ambición y el papel de la mujer en la historia… este libro es para ti.
Eso sí: si buscas romance, acción rápida o fantasía, quizá no sea tu mejor opción. Aquí lo que se disfruta es la intriga política, la construcción de imperios desde las sombras, y una protagonista que no se deja arrastrar por nadie.
Y si te quedas con ganas de más novelas históricas con mujeres fuertes, te puede interesar también la reseña que hice de Reina Roja (aunque en otro género), donde la inteligencia y la estrategia también lo son todo.

Apasionada del mundo de los libros, especialmente de la fantasía.
En cada reseña comparto mi amor por las historias que transportan, inspiran y hacen soñar a los lectores.
