Tenía muchas ganas de leer lo nuevo de Holly Jackson, sobre todo después de lo mucho que disfruté con su trilogía de Asesinato para principiantes. Pero con Aún no estoy muerta me esperaba algo totalmente distinto. Y, sinceramente, ha sido una sorpresa brutal. Esta vez deja atrás la estructura de “investigación” para meternos de lleno en un thriller de supervivencia psicológica, donde cada decisión puede ser la última.
Lo empecé por curiosidad, y lo terminé en un suspiro. Literalmente: no podía soltarlo. La tensión es constante, la narración va directa al grano, y la protagonista… bueno, es un torbellino emocional con el que no puedes evitar conectar.
De qué trata Aún no estoy muerta
La historia arranca con Bel, una chica que acepta participar en un experimento psicológico que promete ser intenso pero inofensivo. Pero lo que empieza como una experiencia más o menos controlada se convierte rápidamente en una pesadilla real, en la que no hay escapatoria, y donde nada ni nadie es lo que parece.
A partir de ahí, lo que sigue es una carrera por sobrevivir, por entender quién está detrás de todo y, sobre todo, por mantener la cordura. La tensión se construye desde dentro: el aislamiento, la manipulación mental, las decisiones desesperadas… todo se siente real y angustiante.
Lo más interesante de la trama es cómo Holly Jackson juega con nuestra percepción, haciéndonos dudar a cada paso. ¿Qué harías tú si nadie creyera que estás en peligro? ¿Si cada segundo contara y nadie te escuchara?
Mi opinión personal sobre Aún no estoy muerta
Me ha encantado. Ha sido una lectura adictiva, angustiosa y completamente absorbente. De esas que te dejan con el corazón acelerado y la cabeza dando vueltas incluso después de cerrar el libro. Y eso no me pasa tan a menudo.
Bel, la protagonista, es uno de los puntos fuertes de la novela. No es perfecta, y precisamente por eso resulta tan real. Su voz narrativa es potente, directa, y logra transmitir toda la ansiedad, la rabia y el miedo de su situación sin caer en el dramatismo forzado.
La estructura de capítulos cortos hace que avances sin parar, y la forma en que la autora combina thriller psicológico, crítica social y elementos muy actuales (como el gaslighting o la desinformación) me ha parecido muy bien equilibrada.
Eso sí, si eres muy sensible a temas de ansiedad, manipulación o encierro, puede que este libro te resulte más duro de lo esperado.
- Tensión constante desde el primer capítulo.
- Protagonista creíble, emocional y con fuerza propia.
- Narrativa ágil, directa y muy visual.
- Mensaje de fondo poderoso sobre creencias y control.
- Puede generar ansiedad por lo intensa que es la situación.
- Algunos personajes secundarios quedan en segundo plano.
- Si esperas un thriller tipo “crimen clásico”, este es más psicológico.
- Requiere implicación emocional, no es lectura ligera.
¿Recomendaría Aún no estoy muerta?
Sí, muchísimo. Sobre todo si te gustan los thrillers juveniles con tensión psicológica real, historias de supervivencia mental y física, y personajes que tienen que luchar contra todo y contra todos, incluso cuando nadie cree en ellos.
Si vienes de leer los anteriores libros de Holly Jackson, aquí encontrarás una propuesta más madura, más oscura y menos centrada en resolver un crimen… y más en sobrevivir al sistema, a la manipulación y al aislamiento emocional.
No es una lectura “bonita”, pero sí una que te deja huella. Y si te engancha desde el principio (como fue mi caso), no vas a poder parar de leer hasta el final.
Y si después de este viaje angustiante quieres seguir con historias de mentes al límite, te recomiendo también mi reseña de La buena muerte, otro thriller psicológico que, aunque distinto, también te deja pensando durante días.

Apasionada del mundo de los libros, especialmente de la fantasía.
En cada reseña comparto mi amor por las historias que transportan, inspiran y hacen soñar a los lectores.
