Al ver el título Un amor de diciembre, pensé que me encontraría con una historia centrada en luces, chocolate caliente y escenas románticas bajo la nieve. Pero Lauren Asher me sorprendió. Este libro es mucho más que una novela de temporada: es una historia de amistad, crecimiento, segundas oportunidades y amor a fuego lento, con un trasfondo emocional que lo hace destacar entre muchos otros romances.
¿De qué va Un amor de diciembre?
La historia sigue a dos protagonistas cuyas vidas se entrelazan desde hace años. Lo interesante aquí no es solo el romance, sino el tiempo: cómo se cruzan, cómo se alejan, cómo maduran y cómo a veces el destino simplemente no se alinea… hasta que lo hace.
Lauren Asher crea una relación con muchísima historia detrás. Es de esos libros donde sientes que los personajes han vivido mucho antes de que empiece la primera página. Hay una sensación de familiaridad, de amor contenido, de lo que pudo ser y no fue, hasta que quizás puede volver a ser.
No es una historia rápida ni predecible, y aunque el título haga pensar en una novela navideña, en realidad trata de años de conexiones, silencios, recuerdos y decisiones. El enfoque no está solo en el romance, sino también en el crecimiento personal y en cómo el amor a veces necesita tiempo… y madurez.
Mi opinión personal ¿Me llegó al corazón?
Sí, definitivamente. Me encantó el tono emocional de la historia, esa forma pausada en la que se construye el vínculo entre los protagonistas. No hay dramatismo innecesario, ni relaciones tóxicas disfrazadas de pasión. Es un amor realista, imperfecto, pero profundo.
Me gustó mucho cómo se maneja el paso del tiempo, y cómo eso afecta a los personajes. Hay una evolución constante en ellos, y eso es algo que valoro mucho en una historia de amor: que no se quede solo en el “te quiero” fácil, sino que te muestre lo que cuesta llegar hasta ahí.
Eso sí, puede no ser un libro para todo el mundo. Si buscas una lectura rápida o llena de tensión romántica explosiva, aquí no la vas a encontrar. Un amor de diciembre es más de suspiros que de fuegos artificiales, más de miradas que de frases arrebatadas.
Aquí te dejo mi resumen más claro sobre lo mejor y lo que podría no encajar con algunos gustos:
- Romance lento y profundamente emocional.
- Personajes maduros y con desarrollo real.
- Gran manejo del paso del tiempo y la nostalgia.
- Escritura sensible, con mucha atención en lo emocional.
- Ritmo pausado, especialmente al principio.
- No es una novela “navideña” como te piensas.
- Puede parecer demasiado suave si prefieres tramas intensas.
¿Lo recomendaría?
Sí, sin duda. Especialmente si estás en un momento en el que te apetece una historia de amor que no se precipite, que hable de tiempos, caminos cruzados y decisiones conscientes. No esperes decoraciones de Navidad por todas partes, pero sí una historia que te puede dejar pensando en amores que tal vez, con otros tiempos, hubieran sido diferentes.
Es una lectura que se disfruta con calma, como una conversación larga que te deja el corazón más blandito al final.
Si te gusta este tipo de romance reflexivo y emocional, también te recomiendo leer la reseña de Volviendo a empezar, otro libro que trata sobre segundas oportunidades, reconstrucción personal y vínculos reales que evolucionan con el tiempo.

Apasionada del mundo de los libros, especialmente de la fantasía.
En cada reseña comparto mi amor por las historias que transportan, inspiran y hacen soñar a los lectores.
